Es posible hacer un pan de calidad en casa con muy pocas herramientas. Descubre cuáles son los utensilios básicos y ponte manos a la obra.

Si has llegado a este artículo, o estamos en otra pandemia, o te ha entrado el gusanillo del pan casero. Tanto si es por lo primero como por lo segundo, estás en el sitio adecuado.
Hacer tu propio pan en casa es mucho más sencillo de lo que te imaginas. Con tres ingredientes básicos como harina, agua y sal puedes hacer maravillas en tu cocina si sabes cómo. Aquí te explico los utensilios básicos con los que debes contar, o el starter pack del panadero casero.
Te dejo un pequeño índice con el contenido del post para que te puedas orientar.
- Utensilios para medir los ingredientes
- Utensilios para mezclar la masa
- Utensilios para dividir la masa
- Utensilios para fermentar la masa
- Utensilios para greñar el pan
- Utensilios para hornear el pan
- Utensilios para enfriar, cortar y conservar el pan
- Para enfriar
- Para cortar
- Para conservar
- Un recuento para que no te agobies
Utensilios para medir los ingredientes
Para que toda receta llegue a buen puerto, el primer paso es tener todos los ingredientes medidos y preparados.
Para el pan, que es lo que nos ocupa, necesitarás medir harina, agua, sal y fermento. Puedes medirlos todos sin problema con una báscula digital de cocina. Para el agua, suele ser conveniente utilizar un vaso medidor, ya que normalmente deberás añadirla un poco caliente a la receta o con la levadura disuelta en ella y esto, en formato vaso, es mucho más cómodo y manejable.
El uso de un termómetro de cocina es opcional aunque altamente recomendable. Incorporar el agua templada a la receta es muy interesante para desarrollar la masa y aunque, con el tiempo te acostumbras a medir la temperatura «a dedo», contar con un termómetro te será de gran ayuda. También te será muy útil para saber la temperatura a la que se encuentra fermentando tu masa, etc.

En el caso de tener que medir cantidades muy pequeñas, como es la levadura seca, de la que en algunas recetas se utilizan de 1 a 3 gramos (imposible de medir correctamente con la báscula digital), te recomiendo que tengas localizada una cucharita, o un tapón del que hayas calculado previamente su capacidad. Lo que yo llamo la cucharilla de la levadura. Coge un sobre de levadura seca (suelen traer 7 gramos) y divide su contenido en cucharaditas o tapones para ver cuánto le cabe cada vez y calcular cuánta levadura seca pones cada vez que añades una cucharilla o tapón. En mi caso, un sobre de 7 gramos de levadura seca me dio para prácticamente 7 cucharaditas blancas de las de la imagen, por lo que concluí que un gramo era una cucharadita rasa. Puede parecer tedioso hacer esto, pero una vez des con la medida, la tendrás para siempre.
Utensilios para mezclar la masa
Una vez tengas todos los ingredientes preparados debes mezclarlos en un sitio adecuado. Para ello es recomendable que utilices un bol amplio, que te deje margen para meter las manos con comodidad sin que nada se derrame y que pasado el tiempo, cuando la masa fermente, pueda contener su consiguiente aumento de tamaño. Así que no seas rácano y proporciónale a tu masa un espacio digno.
Puedes utilizarlo del material que quieras, el acero inoxidable y el cristal están muy bien porque conducen bien la temperatura y calentarán tu masa pronto si les proporcionas un ambiente cálido. El cristal tiene el plus de que puedes ver mejor cómo evoluciona la masa.
La opción plástico tampoco está mal y, en algunos sitios como Tescoma, puedes encontrar este tipo de boles fermentadores que son la mar de prácticos en algunas ocasiones.
Recipiente resuelto, vamos a por el «mezclador». Esto puedes hacerlo a mano desde el minuto uno. La masa se te pegará a las manos al principio, pero según vayas integrando los ingredientes, se volverá más manejable y menos pegajosa. Siempre puedes limpiarte las manos con algún cubierto cuando termines.
Si no quieres mancharte las manos, utiliza una espátula, una cuchara de madera o algún batidor específico para masas si eres más exquisito.

Utensilios para dividir la masa
Ya estés haciendo pan o algún otro tipo de masa fermentada como brioche o pan bao, lo más habitual es que tengas que hacer porciones, no que hornees toda la masa en una sola pieza.
Para esto puedes pensar que las manos son la mejor opción y sí, pueden valerte. Pero la masa sufre más si la divides a pellizcos que si lo haces con la herramienta adecuada. Una rasqueta es el utensilio que necesitas para dividir masas. Puedes conseguirla en la mayoría de las tiendas dedicadas a repostería o panadería que encuentres, también en establecimientos como Ikea, Tescoma o El Corte Inglés.
Utensilios para fermentar la masa
Una vez que tengas la masa lista necesitarás un lugar para que fermente en paz. Tus panes, normalmente, pasarán por dos fermentaciones.
La primera será la fermentación en bloque. Esta puedes hacerla en el mismo bol en el que has hecho la mezcla, siempre y cuando tengas cómo taparlo. Puedes usar un paño húmedo, film transparente, la tapadera de una olla que te encaje, etc. Además de fermentar en un recipiente cerrado, deberás proveerle una temperatura adecuada de entre 21º y 30º aproximadamente.
Para generar esta temperatura sin artefactos caros y sofisticados mi método favorito es el del horno apagado. Vacía el horno y coloca dentro el bol donde tengas la masa. Al lado pon un recipiente (bol, molde de bizcocho, vaso medidor…) con agua hirviendo dentro y cierra el horno. De esta forma le aseguras a la masa un ambiente calentito y húmedo muy favorable para su desarrollo, y además, tienes la masa recogida y a salvo de cualquier peligro. Si la fermentación te va a llevar horas, hierve de nuevo el mismo agua para mantener el calor dentro.
A la hora de la segunda fermentación, la que se hace ya de las piezas de pan formadas, se abre un mundo de posibilidades. Lo más habitual es hacerlo en banetones. Los banetones son esas cestas redondas o alargadas hechas de ratán.

Son muy útiles porque son fáciles de manipular, hacen que sea más sencillo greñar las piezas antes del horneado porque resecan ligeramente la superficie y dan una forma y un diseño precioso al pan una vez horneado. Los banetones son muy fáciles de conseguir hoy en día. Haz una búsqueda en Internet para comprobarlo.
Pero si no tienes banetones, ni de momento estás dispuesto a comprarlos, hay una solución para ti. Puedes hacerte uno casero con un recipiente y un paño de cocina limpito. En este caso, te recomiendo (y casi te obligo) a que, al menos, te compres un par de paños de cocina de algodón que reserves exclusivamente para esta tarea. Consérvalos a parte y lávalos ligeramente a mano con un poquito de jabón natural. Te durarán años. En cuanto al recipiente elegido, dependerá de la forma y del tamaño del que quieras tu pan. Utiliza un bol redondo para panes redondos y un molde de plum cake, por ejemplo, para un pan alargado.
Tanto si usas banetones como si los improvisas, los paños de algodón serán un utensilio recurrente en todas las recetas de pan.
Utensilios para greñar el pan
El greñado es de las partes más emocionantes del proceso de hacer pan, al menos para mí. La masa ya está desarrollada, el pan formado, el horno caliente y ahora viene lo divertido.
Una vez tengas el pan en la bandeja preparado para hornear, debes hacerle uno o varios cortes a la superficie para que la masa al subir en el horno «rompa» por ahí. De esta forma el calor llegará a dentro de la masa y se cocerá en condiciones y de paso, con los cortes, le queda un diseño bonito.
Puedes utilizar un pequeño cuchillo que tenga un poco de sierra, una cuchilla sin más, o algún greñador un poco más profesional.

Utensilios para hornear el pan
Pues el horno, ¿no?
Sí, el horno y la bandeja del horno de toda la vida. Esto como mínimo.
Pero además, estaría muy bien que utilizases papel de hornear para poner debajo de cada pieza que pan que hornees, así puedes manipularla más fácilmente tanto a la hora de meterla en el horno como a la hora de sacarla para enfriarla. Existen unos tapetes de silicona (silpat) que puedes utilizar en sustitución del papel de hornear y que son reutilizables.
Y es incontestable generar vapor dentro del horno en la primera parte del horneado. Para eso, cuando precalientes el horno, debes meter un recipiente apto para horno en la base del mismo. A la hora de meter el pan, deberás poner un buen chorro de agua en ese recipiente para que genere vapor, por lo que abstente de utilizar uno de cristal ya que estallaría con el contraste de temperatura. Puedes coger algún molde de horno al que no le tengas demasiado cariño.

Para generar este vapor existen unas piedras volcánicas que replicarán el «efecto sauna» en tu horno. Yo no he tocado ese cielo panadero aún y lo he hecho siempre al modo tradicional de chorro de agua al molde viejo. Si tú tienes esas piedras o te las vas a comprar cuéntame, POR FAVOR, qué tal funcionan.
Utensilios para enfriar, cortar y conservar el pan
Para enfriar
Si pensabas que ya habías terminado, no.
Hace mucho tiempo leí que el pan termina de hacerse cuando se enfría. Y esto es una verdad como un templo que debes repetirte internamente cada vez que hagas un pan.
En cuanto sacas tu precioso pan del horno es muy tentador cortarlo por la mitad para ver cómo de bonita te ha quedado la miga. Pero esto es un error, y de los gordos. El pan tiene una última fase que es la del enfriamiento, en la cual aún sigue desarrollándose la masa, por lo que no deberías manipularlo hasta que no esté completamente frío, varias horas después.
Para esto, lo mejor que puedes utilizar es una rejilla. Colocando el pan sobre una rejilla hasta que se enfríe consigues que la base (que estará caliente durante un buen rato) no esté en contacto con ninguna superficie y no se humedezca.
Para cortar
Una vez que el pan esté completamente frío, y solo entonces, puedes proceder a cortarlo. No es imprescindible que lo hagas con un cuchillo especial para pan, la verdad, con cualquiera que corte bien puedes cortarlo. Selecciona uno que no te arrolle la miga y conviértelo en «el cuchillo del pan».
Para conservar
Otro paso muy importante que mucha gente pasa por alto. Como conserves el pan dependerá en gran medida de si es un pan de masa madre o no y de cuánto vaya a durarte la pieza.
Los panes de masa madre aguantan tiernos, sugerentes y estupendos muchos más días que los panes hechos con levadura. Y en función de si vas a consumir el pan en un par de días o lo quieres para toda la semana deberías guardarlo de una forma u otra.
Para panes que vas a consumir en un máximo de dos o tres días, puedes conservarlos en una bolsita de tela, la talega de toda la vida vamos. Si en tu cocina hay corrientes puedes guardarlo en una bolsita dentro del horno y conserva mejor la humedad.
Aunque si has hecho pan de sobra y no vas a consumirlo en un tiempo o solo vas a comer rebanadas puntuales, lo mejor es que lo congeles entero hecho rebanadas. De esta forma, cuando vayas necesitando, tan solo tienes que sacarte unas rebanadas un ratito antes, si acaso pasarlas por el tostador un poco y tienes pan bueno y recién hecho. Existen multitud de bolsas de plástico para esto.

Un recuento para que no te agobies
Lo que empezó como «utensilios básicos» parece que se ha complicado un poco según leías, ¿no?
Pero no te preocupes porque, aunque parecen muchas cosas las que necesitas, lo cierto es que son utensilios muy básicos que seguro que ya tienes, o al menos la mayoría de ellos.
Y es que en este artículo te he sacado a relucir la totalidad de los instrumentos que podrías necesitar para hacer pan en casa, pero contando con estos de la lista ya podrías empezar y defenderte muy bien, ya habrá tiempo para ir ampliando tu repertorio.
- Báscula digital
- Bol
- Rasqueta
- Cesta
- Paño de cocina
- Papel de horno
- Cuchillo
- Rejilla
- Bolsa para conservar
No tires la casa por la ventana y empieces a comprar cosas para hacer pan, sé que hay cosas muy tentadoras por ahí, pero comienza con lo que tienes en casa y según te vayas haciendo a los procesos y te vayan surgiendo necesidades reales compra cosas nuevas.
Es preferible que dediques una mayor parte de tu presupuesto panadero a comprar harinas de buena calidad que a un bol monísimo con una espátula a juego, de verdad. El pan va a salir igual utilices los utensilios que utilices pero unas materias primas de calidad sí que marcarán la diferencia. 🖤
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