Rellena y cubre con alegría tus tartas, bizcochos y cupcakes con este saludable frosting sin lácteos. Es una receta sencilla, rápida y la mar de resultona que vas a poder emplear en multitud de recetas.

Si eres intolerante a la lactosa como yo y sueles elaborar postres, te habrás dado cuenta de lo complicado que puede resultar dar con una receta de cobertura sin lácteos para tus elaboraciones. Porque cuando no llevan nata, llevan queso, cuando no mantequilla y cuando no un poco de todo. Y es que es complicado conseguir una consistencia cremosa y estable sin usar ningún producto lácteo. Hasta hoy. 😏
Antes de nada, aclarar que la palabra frosting sirve para referirse al glaseado, la cobertura o el relleno de elaboraciones como tartas, galletas, cupcakes, etc. El frosting suele tener una consistencia cremosa y está elaborado a base de una grasa, habitualmente mantequilla, endulzado a base de azúcar glas por tener una textura casi empolvada, lo que hace que se integre muy bien en la mezcla, y aromatizado con quesos en crema, esencias de vainilla, canela y otras especias.
En vista de esta definición, parece que dar con una receta de frosting saludable y que además no tenga lácteos en su composición parece una tarea complicada. Pero para eso estoy yo aquí, muchachos. Para buscar, comprobar y contaros lo que sale bien.
Hace mucho que veo como los frutos secos se emplean en este tipo de elaboraciones y, aunque los resultados sí que me entraban por el ojo, a mí se me hacía raro hacer una cobertura con anacardos, llamadme clásica. Pero la necesidad nos hace hacer cosas impensables. Así que un día me cogí mi bolsita de tela y aprovechando que tenía que reponer mis reservas de harina compré 200 gramos de anacardos a granel en Granel Madrid para proceder con mi experimento.
El resultado me impresionó mucho y te cuento lo facilísimo que es de preparar este frosting.
No necesitarás nada raro más allá de una picadora o batidora decente y dejar los anacardos en remojo la noche anterior a prepararlo. Este paso es muy importante, no te lo saltes pensando que un rato más de batidora suplirá el remojo porque no es así. Si se te ha olvidado ponerlos a remojo puedes ponerlos por la mañana y hacer el frosting a medio día, pero remoja, por favor.
Ingredientes
- 200 g anacardos
- 125 ml bebida vegetal
- 2 cucharaditas de endulzante
- canela al gusto
- una pizca de sal
Elaboración
Una vez que tengas los anacardos remojados verás que han aumentado ligeramente su tamaño y estarán más blanditos lo que los prepara para ser los protagonistas de nuestro frosting.

En tu picadora pon los anacardos, la bebida vegetal que hayas elegido, el endulzante, la canela al gusto y la pizca de sal.
Ahora tritura todo junto durante varios minutos, removiendo el contenido de vez en cuando.
Trata de que te quede textura cremosa y si ves que tienes que ajustar añadiendo un poco más de bebida vegetal hazlo, pero poco a poco.
Puedes probar también el sabor durante el proceso y rectificar de canela, endulzante o añadir un poco más de sal para realzar más el sabor, esto es a tu juicio.

Cuando estés conforme con el sabor y el nivel de cremosidad ya tienes tu frosting terminado.
Ahora puedes usarlo para rellenar tartas y cubrirlas, para ponerlos por encima de unos rollos de canela, para decorar cupcakes o bizcochos y para todo lo que se te ocurra.
Aquí tienes algunos ejemplos de cómo emplear el frosting.


Deja un comentario