Helados de yogur vegetal y granola

No puede ser más sencilla esta receta. Para estas fechas en las que no apetece encender el horno, hacer tus propios helados para postre es la alternativa perfecta. No tienen lácteos ni azúcar añadida.

Estuve mucho tiempo dándole vueltas a qué receta probar pero es que, con estas temperaturas, se me hacía muy cuesta arriba hornear nada. Así que, como tenía yogur vegetal que gastar porque me caducaba pronto, se me ocurrió hacerlo helado.

Yo no suelo comer helados casi nunca, más que nada por la lactosa, pero las pocas veces que lo como me gusta que tenga trocitos de algo, tipo galleta. Así que para darles el toque crunchy a estos helados les he añadido granola.

La granola es una mezcla MA-RA-VI-LLO-SA de copos de avena, miel, semillas y frutos secos que se hornea y queda crujiente. A día de hoy, yo no diferencio mucho el muesli de la granola, de hecho creo que es lo mismo, solo que el muesli está más «en crudo» que la granola. La granola se endulza y se hornea y el muesli no. Yo he comprado la granola en Mercado Acre, que es una tienda preciosa de productos a granel varios como legumbres, pasta, harinas, flores o bebidas.

El yogur que he utilizado es el único que tomo, el natural de avena de Alpro. Me gusta porque tiene un sabor suave, poquísimo azúcar, vitamina D y mucho calcio. (Para el calcio, si sois intolerantes a la lactosa como yo y además no tomáis lácteos, sabed que las almendras son de los frutos secos con más calcio que hay, 264 mg por cada 100 gramos.)

Ingredientes

  • 500 g yogur vegetal
  • 40 g miel
  • 100 g granola

Elaboración

Más sencillo imposible. Pon en un bol el yogur, añade la miel y la granola y mezcla con unas varillas para que se integre todo.

Como no es un helado como tal, sino que lo que vamos a hacer básicamente es congelar yogur, te recomiendo que lo sirvas en recipientes individuales porque se endurecerá bastante y tendrás que sacar tu heladito del congelador un poco antes de comerlo para que la textura sea la correcta. Entonces, si lo pones todo en el mismo recipiente, o te lo comes de una sentada o vas a estar descongelando y congelando la misma mezcla hasta que lo termines. Puedes usar flaneras, vasitos pequeños o lo que se te ocurra.

Reparte la mezcla y al congelador. En unos treinta minutos ya tendrá textura helado. Según los vayas a ir comiendo sácalos unos veinte o treinta minutos antes.

Puedes añadirles el sabor que quieras o ponerle trocitos de otra cosa que te guste más, como ves es muy personalizable.

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