Estas rosquillas típicas de las fiestas de San Isidro se hacen en muy poco tiempo y apenas tienen complicación. Es un dulce sencillo, sin muchas florituras per con un saborcito a anís muy rico.

Como hago con todos los duces típicos nacionales o regionales, la receta tiene lo que tiene que tener. Es decir, no he quitado azúcar, ni aceite ni nada. Después de todo, estas cosas solo se hacen una vez al año, así que hagámoslas bien.
El año pasado intenté hacer estas rosquillas sin mucho éxito en el resultado, aunque hacer las cosas mal tiene sus ventajas y es que aprendes lo que tienes que corregir. Uno de los errores fue hacer el agujero de las rosquillas muy pequeño. Cuando horneamos cosas tipo roscones, rosquillas o donuts tenemos que pensar que, tanto con la fermentación como con el horneado, la masa aumentará de tamaño y si hacemos el agujero muy pequeño este puede llegar a desaparecer en el horno. Por lo tanto, haz el agujero siempre dos o tres veces más grande de como quieres que quede al final.
Otro de los errores fue el exceso de temperatura y de tiempo de horneado. Estas piezas, por su pequeño tamaño, apenas necesitan de unos nueve o diez minutos de horno a no más de 190º. Si nos pasamos con alguna de las dos variables se quedarán muy resecos luego.
Sabiendo esto, triunfar con estas rosquillas te será muy sencillo. Necesitarás unos quince minutos para hacer la masa, treinta para que repose, diez o veinte para formar las rosquillas, y otros diez para el horneado.
La receta es de Pilar Pau (@pasionporlareposteriaymuchomas). La sigo en Instagram desde hace tiempo y encontré esta receta en su canal de YouTube. Ninguna de sus recetas tienen desperdicio la verdad.
Ingredientes (12 unidades)
- 125 g de huevo (a mí me ha bastado con dos huevos)
- 75 g azúcar (moreno en mi caso, no tengo otra)
- 30 g aceite de oliva
- 300 g harina de trigo eco (yo la he usado panadera)
- 1 cucharadita impulsor
- 1 cucharadita anís en grano (yo he puesto dos, soy fan)
Para el glaseado
- 100 g azúcar glas
- 25 g zumo de limón
Elaboración de las rosquillas de San Isidro
Empieza machacando el anís en grano en mortero, para que no se te olvide luego. Verás que una vez machacado desprende mucho más aroma.
Ahora en la amasadora, o en un bol si lo vas a hacer a mano, pon el aceite, los huevos y el azúcar. Bate bien hasta que la mezcla te quede cremosa, con burbujitas y blanquecina.
Incorpora ahora la harina y el impulsor tamizados. Añade el anís y mezcla hasta que quede con textura de masa.
Termina de amasarla a mano en la mesa. Verás que es una masa muy fácil, no es pegajosa ni seca. Haz una bola con ella cuando veas que está todo bien integrado y tiene buena textura y deja que repose tapada media hora.
Pasado este tiempo, haz las porciones. Yo he hecho doce bolitas de 45 gramos.
Aplasta un poco cada bolita y haz un agujero en medio con los dedos, dale forma de rosquilla y no escatimes con el tamaño del agujero, hazme caso. Hazlos como los de la foto e incluso un poco más grandes.

Cuando las tengas todas, píntalas con huevo y al horno a 190º con calor arriba y abajo y aire. Coloca la bandeja del horno en la parte baja, sin que esté en la base. En diez minutos las mías han estado listas.
Deja que se enfríen en una rejilla. Mientras tanto prepara el glaseado. Pon en un recipiente el azúcar glas y el zumo de limón y mezcla con una cuchara hasta que te quede una crema blanquecina y celestial.
Ve mojando una a una las rosquillas en el glaseado por la parte de arriba, escurre y poco y a la rejilla. Cuando termines con todas, añade un poco más de azúcar glas al glaseado para que quede más consistente y dibuja unas rayitas sobre las rosquillas para el toque final.


Deja un comentario