Si para ti también todo lo que implique tarta de zanahoria es un planazo, estos muffins van a ser tus favoritos para siempre. Con mucha zanahoria, nueces y canela y apenas azúcar son una alternativa casera estupenda.

El sábado pasado probé una tarta de zanahoria en un mercado y desde entonces estuve con el run run del saborcito en la mente y queriendo hacer algo parecido. Así que cuando vi que tenía bastantes zanahorias y unas nueces pensé en hacer estos muffins. En mi mente tenían una capa generosa de frosting por encima pero, una vez hechos, no quise aumentar la cantidad de azúcar y grasas ni tener que esquivar lácteos así que decidí poner solo un poquito de miel por encima, con lo que han quedado más bonitos, con el toque dulce justo y mucho más saludables.
La receta no tiene complicación, mas allá de pelar y rallar las zanahorias, que es lo que me da más pereza y por lo que confieso que a veces paso de hacer tarta de zanahoria. No tiene ingredientes raros, todos son naturales y casi seguro que los tienes todos en casa, así que lee la receta hasta el final y ponte manos a la obra.
Ingredientes (para 12 unidades)
- 260 g harina de trigo ecológica
- 2 cucharaditas impulsor
- 1/2 cucharadita bicarbonato
- 1/2 cucharadita sal
- 1 cucharadita canela en polvo
- 1/2 cucharadita nuez moscada
- 155 ml bebida vegetal (yo usé de arroz)
- un chorrito de zumo de limón
- 50 ml aceite de girasol
- 50 g miel ecológica
- 30 g xilitol
- 245 g zanahoria rallada
- 60 g nueces picadas

Elaboración
Una vez que hayas preparado todos los ingredientes, pon todos los secos en un bol y mezcla.
En otro recipiente mezcla los ingredientes húmedos, la bebida vegetal con el zumo del limón, añade los huevos, el aceite y la miel. Remueve con las varillas, no es necesario batir mucho.
Junta ahora los secos con los húmedos e integra.
Por último incorpora la zanahoria y las nueces y remueve hasta que todo esté bien integrado.
Divide la masa en las cápsulas y deja que se enfríe en la nevera unas dos horas. Si te viene mejor puedes dejarla en frío incluso hasta el día siguiente.
Pasado el tiempo, enciende el horno con calor arriba y abajo a 170º con aire, si tienes.
Opcionalmente puedes poner por encima un pelín de azúcar moreno humedecido con agua para que quede una mini costra dulce por arriba. Ya que no hemos puesto nada de azúcar en la receta podemos permitirnos una magia.
Coloca la bandeja con los muffins en la parte más baja del horno, tampoco en la base, pero sí del centro hacia abajo.
En 25 minutos los míos estuvieron listos. Deja que se enfríen y ponles un poquito de miel por encima si quieres. Una vez fríos, guárdalos en el frigorífico, sobre todo en este tiempo, sino se te echarán a perder pronto. Yo he congelado la mitad en una bolsita. Luego bastará con sacarlos un poquito antes del frigorífico o una hora antes del congelador y como recién hechos.
En mi página de Instagram puedes ver vídeos de las recetas.


Deja un comentario