Hacer bebidas vegetales es increíblemente fácil, son más naturales que las que compramos y puedes personalizar tanto el sabor como el nivel de dulzor. Siéntete como un amish y prepara tu propia bebida de avena de la noche a la mañana con esta sencilla receta.

De todas las bebidas vegetales, la de avena, es la que más me gusta y la que mejor me sienta. Normalmente compro la de Lidl porque es la que menos azúcar tiene, además de no llevar ningún aditivo raro. Hacía tiempo que quería intentar hacérmela de avena en casa y, aunque sabía que era fácil hacerla, no sabía hasta qué punto.
La avena es un cereal bastante interesante, pues es rico en proteínas, minerales, fibra y vitaminas del grupo B, que son el todoterreno de las vitaminas.
Lo único que necesitas tener son copos de avena y agua. Ya que te pones, te recomiendo que compres unos copos de avena buenecitos, a poder ser ecológicos. Piensa que un paquetito de 500 g te dará para casi cuatro litros de bebida, así que lo que te ahorres en la bebida de supermercado inviértelo en una avena de calidad. Después, si quieres endulzarla un poco, puedes poner azúcar u otro tipo de endulzante. También puedes poner canela, vainilla o cacao para dale un toquecito de sabor chulo.
Esta receta es la básica para sacar la bebida, luego los «aliños» ya son cosa tuya.
Ingredientes
- 150 g copos de avena bio
- 1 litro de agua
- 1 pizca de sal
Elaboración
Como es necesario que la avena esté en remojo mínimo unas seis horas, yo hago este paso la noche anterior pero puedes hacerlo cuando quieras. Pon los copos de avena en un recipiente y cúbrelos con agua del grifo, bastante. Tápalo y déjalo hasta la mañana siguiente. Yo lo dejo en la encimera a temperatura ambiente.
A la mañana siguiente (o pasadas 6-8 horas), cuela la avena, desechando en agua del remojo y aclárala un poco con agua del grifo.
Escurre esta avena limpia y ponla junto con el litro de agua en un recipiente en el que puedas meter la batidora o en el vaso de la batidora si tienes. Añade una pizca de sal para potenciar el sabor y algún endulzante, si quieres.
Tritura la mezcla a toda la velocidad que de tu batidora durante un par de minutos y cuela después. En las recetas que he visto se suele utilizar una estameña o un paño para colarla, yo he utilizado el colador de toda la vida y me ha quedado bastante bien.
Una vez colada la mezcla, el líquido resultante es tu bebida de avena. Puedes repetir el colado si quieres que quede más suave. El residuo que queda lo puedes guardar y utilizarlo en unos cereales, mezclarlo con yogur o añadirlo a una masa de pan para darle un plus de fibra.
Anota las cantidades que has puesto y ve probando las próximas veces hasta que des con el dulzor o el sabor justo.


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