Cheescake vegetal

Esta receta de cheescake sin lácteos no lleva nada de queso, ni falta que le hace. Está elaborada con yogur vegetal y te va a enamorar. Tiene el sabor y la textura de una cheescake pero sin nada de queso ni lácteos y con mermelada artesana de fresas.

Hacía mucho tiempo que tenía como tarea pendiente dar con una receta de tarta de queso que pudiese comer. Hasta ahora, todas las que encontraba o era imposible adaptarlas a recetas 100% sin lácteos, o era dificilísimo dar con todos los ingredientes para elaborarlas.

La semana pasada, de casualidad, encontré esta receta en el perfil de Instagram de Alpro, la guardé y ese mismo fin de semana la hice para ver si a mi también me quedaba tan bien como la de la foto. Me gusta mucho la receta por lo sencilla que es y los pocos ingredientes que lleva. La elaboración de la tarta es muy sencilla, pero yo he querido complicarme la vida haciendo tanto la mermelada como las galletas de la base en casa.

Con respecto a las galletas también puedes comprar unas galletas María de toda la vida, pero a mi no me gustan las galletas de supermercado. La mayoría llevan lactosa, o si no un montón de edulcorantes, o cosas raras que no necesito, así que con poquitos ingredientes y en una media hora te las puedes preparar en casa.

Lo único que te recomiendo que no sustituyas es el yogur base de la tarta, el Skyr Style. Yo suelo tomar yogures vegetales, de varias marcas, pero la textura de este yogur me parece fundamental para que la tarta salga como tiene que salir. Y es porque es estilo skyr. El skyr no es tanto un yogur, sino que está considerado como un queso fresco, solo que tiene textura de yogur griego y este es vegetal. Entonces, si empleas un yogur vegetal normal es posible que te quede menos consistente.

Ingredientes

  • 375 gr yogur Alpro Proteína Skyr Style
  • 225 ml bebida vegetal
  • 1 cucharadita agar agar
  • 50 gr margarina
  • 150 gr galletas
  • mermelada

Elaboración

El primer paso es triturar las galletas a mano o a máquina y mezclarlas con la margarina derretida para hacer la base.

Extiende esta mezcla sobre la base del molde. Te recomiendo que pongas papel vegetal en la base del molde antes, de esta forma desmoldarla luego para ponerla en un plato bonito no será un infierno. Cuando tengas toda la mezcla extendida mete el molde al frigorífico para que se endurezca un poco y coja consistencia.

Mientras esto pasa, en un cazo pon la bebida de vegetal. Yo la he puesto de avena que era la que tenía, pero puedes ponerla de soja o usar leche de vaca si no tienes problemas. Añádele la cucharadita de agar agar y calienta hasta que hierva removiendo de vez en cuando.

Una vez haya hervido, quítala del fuego y añade el yogur. Remueve con varillas de forma que se integre todo. Verás que coge una consistencia y un color bonitos. En un par de minutos, cuando hayas integrado todo bien, vierte todo el contenido en el molde que tenías en el frigorífico y deja que se enfríe en el frigorífico mínimo un par de horas. Yo la dejé hasta el día siguiente.

Desmolda con cuidado y muy despacio para que se despegue poco a poco el molde de la tarta y te quede bien. Pásala a un plato tirando con cuidadito del papel vegetal que pusiste en la base.

Si te apetece ponerle una mermelada decorativa pues le das un plus de dulcecito y de color, que le va a venir bien. ¡Y ya la tienes!

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