Esta receta de roscos de vino está hecha íntegramente con vino dulce Pedro Ximénez y otros ingredientes naturales. Se elaboran bastante rápido, aunque dejar la masa reposar veinticuatro horas les dará un plus de aroma. Hazte tus propios roscos de navidad sin aditivos y sin lactosa.

Los roscos de vino siempre han sido de mis dulces navideños favoritos. Como no me gusta el turrón, el chocolate me sienta mal y tengo que andarme con ojo con la lactosa, tengo muchas opciones vetadas y este tipo de dulces que suelen estar elaborados con manteca de cerdo son mi alternativa favorita para integrarme en las fiestas.
Yo en esta receta he sustituido la manteca de cerdo por una margarina buena y han quedado muy bien. Además, he reducido la cantidad de azúcar de la masa a la mitad porque ya llevan azúcar por fuera. La receta está sacada (aunque con mis modificaciones) de la web de Recetas de Rechupete, a la que he acudido bastantes veces en busca de recetas e inspiración
Los puedes hornear el mismo día que hagas la masa pero, como pasa por ejemplo con las cookies de chocolate, es recomendable que dejes la masa reposar en el frigorífico bien tapadita hasta el día siguiente. Durante todo este tiempo todos los aromas de los ingredientes se mezclan mejor y es bastante notable en el olor de la masa y por lo tanto en el resultado final. Una vez horneados, también mejorará un poco el sabor según pasen los días. A mi me gustaron mucho más al día siguiente de hornearlos.
Ingredientes (para unos 20 roscos)
- 3oo gr harina de trigo eco (floja o panadera)
- 4o gr sésamo tostado
- 35 gr azúcar glass
- 100 gr margarina
- 1 cucharadita de anís en grano
- 120 gr vino dulce Pedro Ximénez
- ralladura de una naranja
- azúcar glass para decorar
Elaboración
Lo primero de todo asegúrate que tienes todos los ingredientes. Yo pensé que tenía de todo y al empezar me di cuenta de que no tenía sésamo y me tuve que recorrer 4 supermercados hasta que di con el.

Una vez reunidos todos los ingredientes, el primer paso es tostar un poco la harina en una sartén. Vigila que no se tueste y remueve todo el tiempo, durante unos 10 minutos. Deja que se enfríe.
Tuesta también las semillas de sésamo. En sartén y sin dejar de removerlas para que no se quemen, como con la harina.
Tostado y enfriado todo, tamiza la harina y añádele el sésamo, el azúcar, el anís y la ralladura de naranja. Mezcla todo para que se vaya integrando.
Por último añade la margarina a temperatura ambiente y el vinito, empieza a mezclar con cuchara y termina a mano para que te sea más fácil y todo se integre mejor. Dedícale tiempo a que todo se mezcle bien entre sí. Cuando creas que ya lo tienes, haz una bola con la masa, envuélvela en film y guárdala en el frigorífico hasta el día siguiente, o al menos una hora venga. Pero ten en cuenta que el reposo le va a sentar muy bien.



Cuando vayas a hornearlos, saca la masa una hora antes de formarlos para que se atempere un poquito y no te sea muy difícil estirarla. Córtala en porciones, en cuatro trozos por ejemplo, y estírala con rodillo sobre papel de horno. Puedes estirarla directamente sobre la encimera pero es más posible que se te rompan los roscos y que se deformen. Ve juntando a mano los bordes, porque vas a ver que se agrietan, es normal, relax.
Estira la masa hasta que quede con un grosor de un centímetro o algo menos y con un cortapastas redondo del tamaño que te guste corta los roscos. Para hacerles el agujero del centro, si no tienes nada específico se creativo, yo he usado la boquilla de la manga pastelera 😉
Cuando los tengas cortados, enciende el horno a 180º con calor arriba y abajo, sin aire y mientras se calienta ve colocando los roscos en la bandeja de hornear sobre papel de horno (puedes usar el que has usado para estirar la masa si has terminado).
Los míos han estado listos en 13 minutos, que no se tuesten demasiado. Aquí te dejo imagen del antes y el después del horneado.


Deja que se enfríen a penas un minuto y báñalos en azúcar glass cuando estén un poco calentitos para que se empapen, si esperas a que estén fríos del todo absorberán menos azúcar o ninguna, no lo sé, nunca me he arriesgado. Luego deja que se enfríen del todo y listos.
Vas a ver que al día siguiente de hornearlos están más buenos. Ahora los puedes acompañar de una copita de anís, que es Navidad.

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