Si tienes higuera en casa, o cerca, sabrás que cuando es temporada sus frutos te pueden enterrar. En este bizcocho aprovechamos el dulzor de los higos para añadirle muy poquita azúcar. El resultado es un bizcocho de yogur suave, jugoso y de temporada.

Esta receta es bastante fácil de elaborar. La he calculado a partir de la típica receta del bizcocho de yogur con el que nos iniciamos todos los cocinillas de niños. Reduciendo la cantidad de aceite y por supuesto de azúcar.
Hacía ya unas semanas que me había traído higos de la higuera de mis padres. Los tenía en un táper en el frigorífico y, cuando pasados los días, vi que soltaban como un almíbar pensé que tenía que meterlos en un bizcocho sí o sí y ahorrarme el azúcar. Yo nunca he sido muy fan de estas frutas la verdad, pero ahora me están empezando a gustar y al buscar sus propiedades todavía más.
Los higos tienen unas 74 kcal por cada 100 gramos. Es la fruta que más calcio tiene, y va bien también de magnesio y fósforo. También tiene vitaminas del grupo B y un poquito de vitamina C. Completos los higos.

En la receta, como siempre, he empleado harina ecológica y huevos camperos. He reducido el contenido en grasas y el de azúcar (40 gramos). El yogur que he puesto es vegetal y es de alpro. Lo descubrí recientemente y es uno de los yogures que más me gusta (de hecho el único que como de momento). Normalmente, los yogures vegetales (casi siempre a base de soja) contienen cantidades insultantes de azúcar y otros ingredientes innecesarios, pero este es bastante honesto y lleva, para mi gusto, lo imprescindible. Solo he probado el de avena, sabe suavito, tiene copos enteros y mola.

Ingredientes
- 125 ml yogur vegetal
- 80 ml aceite de girasol
- 3 huevos buenos
- 40 gr azúcar moreno
- 180 gr harina de trigo ecológica (yo usé panadera, como media fuerza)
- 1 sobre impulsor
- 1 pizca de sal
- 100 gr de higos triturados (y unas rodajitas para decorar)
Elaboración
Como en casi todos los bizcochos, lo primero es blanquear los huevos con el azúcar, es decir, batirlos mucho mucho hasta que se vuelvan una especie de crema más blanca que al principio.
A esta primera mezcla le añades el aceite, la pasta de higos y el yogur. Mezcla de nuevo para que se integre bien, y ya te queda una crema preciosa con los puntitos rojos de los higos.
Por último incorpora la harina, el impulsor y la sal, todo tamizado y mezcla de nuevo hasta que te quede una masa bien integrada y sin grumitos.
Pon la masa en el molde, yo he usado uno alargado que es el que me gusta para los bizcochos. Puedes forrarlo de papel de horno o ponerle margarina y un poco de harina. Vierte la masa dentro con cuidadito, iguala un poco y pon por encima unas rodajas para que el mundo sepa que tu bizcocho es de higos.

Yo tengo la manía de meter al frigorífico el molde ya lleno mientras se calienta el horno. Pon calor arriba y abajo y temperatura 170º con aire. Coloca la bandeja un poco más abajo del centro y mete el bizcocho cuando el horno esté listo. En 45 minutos el mío ha estado completamente cocido. Deja que se enfríe en una rejilla, no te ansies.

Deja un comentario