Esta versión de tarta de calabaza es especialmente saludable por llevar mucha cantidad de calabaza y pocos aditivos. Se prepara rápido, queda bonita y está muy buena.

He tardado mucho en dar con la receta de tarta de calabaza que tenía en mi cabeza. Es complicado encontrar versiones no muy calóricas y que no estén a rebosar de nata, mantequilla y otros lácteos. Esta tiene menos de 40 gramos de azúcar (panela), cero lactosa, huevos buenos y harina ecológica. Esta tarta de calabaza es todo lo que está bien.
La receta está sacada, y prácticamente calcada, de un canal de cocina de YouTube que se llama Achiote y que tiene muy buena pinta. Es una receta simple, basada puramente en calabaza y con no muchos ingredientes, lo que hace que sea fácil de hacer, siempre y cuando no tengas que grabar el proceso 😅. La única modificación que he hecho es sustituir la mantequilla por aceite de oliva y añadirle un toquecito de nuez moscada.
👁🗨Tras investigar un poco, parece ser que la comunidad repostera acepta como válido sustituir cada 100 gramos de mantequilla por 85 de aceite, es decir, poner un 15% menos de aceite de oliva que la cantidad original de mantequilla.
Ingredientes
- 500 gr de calabaza cocida
- 135 gr harina de trigo eco
- 4 huevos medianos
- 68 gr de aceite de oliva
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 35 gr de panela
- 70 ml de leche sin lactosa
- 1 cucharadita de canela
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de sal
Elaboración
Lo primero es preparar la calabaza, lo puedes hacer de un día para otro. Yo le quito la piel (aunque hay quien la cuece con ella, concretamente la chica de la receta en que me he basado) una vez pelada, hazla trocitos, ponlos en una cazuela y cúbrelos con agua. Cuécelos hasta que estén blanditos, escurre, intenta quitar todo el agua que puedas y reserva hasta que se enfríe, o déjala de un día para otro.
Yo, como después de hervirla no pude hacer la tarta hasta un par de semanas después, congelé la pasta de calabaza cocida. Al descongelar tenía algo más de agua así que usé un paño finito y limpio para escurrirla lo máximo posible, como cuando se hace mantequilla. Una vez que tengas la calabaza lista el resto del proceso va rodado.
👁🗨Te recomiendo que tanto para esta receta como para todas las demás, antes de ponerte manos a la obra, tengas los ingredientes pesados y preparados en recipientes, como en los programas de cocina.
Esto es muy útil en primer lugar porque te aseguras de que los tienes todos y en las cantidades que te hacen falta. Más de una vez he repasado los ingredientes necesarios para una receta mentalmente estando segura de tenerlos todos y me he quedado con dos palmos de narices a mitad de receta al ver que me faltaba alguno de ellos o que no tenía suficiente. No mola dejar la cocina empantanada y tener que bajar casi en delantal al supermercado… Además, al tenerlo todo pesado y en recipientes no ensuciarás los envases añadiendo ingredientes con las manos manchadas de huevo o aceite por ejemplo y tardarás menos en hacer la receta.
Sigamos con el proceso. La masa de esta tarta debe quedar bastante batida, muy cremosa así que para mezclar los primeros ingredientes debes usar una batidora, puedes usarla de mano o de vaso, yo usé una de vaso. Incorpora la calabaza, los huevos, la leche y el aceite y bate todo hasta que quede integrado y con la textura de una crema de verduras.

Pasa esta primera mezcla a otro recipiente donde puedas añadir lo demás (en el caso de que hayas usado una batidora de vaso o un recipiente pequeño para batir). Ahora añade la harina, la panela, el impulsor, la canela, la nuez moscada y la sal. Mezcla todo bien hasta que quede integrado y sin grumos.
Una vez tengas la masa, antes de ponerla en el molde pruébala. Al llevar muy poca azúcar, es posible que tenga un sabor un poco flojo o simple, pero lo puedes arreglar ajustando el punto de sal. Ve añadiendo poquito a poco hasta que des con el sabor justo.
A mi me gusta poner papel de horno en el molde en vez de engrasarlo. Me parece que se desmolda mejor y me gusta mucho los pliegues que quedan luego en el borde de la tarta 😍

Para el horno, precalienta por arriba y por abajo con aire a 180º. Cuando esté, mete la tarta en el centro y baja a 170º grados, puedes dejar el aire o quitarlo, como prefieras. A mi me gusta dejarlo al menos la primera mitad para que distribuya bien el calor en el horno y se hornee de forma uniforme. Pasada la mitad del horneado, o si veo que empieza a tostar, quito el aire ya que además reseca un poco. En una hora mi tarta estaba lista.
Deja que se enfríe un poco, desmolda y a la rejilla.



Si te apetece darle un toquecito puedes hacerle alguna crema de queso y ponerla por encima, le vendrá muy bien. Yo la he dejado tal cual. Es una tarta saludable, con poquísima azúcar, harina ecológica, huevos buenos y muuuucha calabaza. Consérvala en el frigorífico, y si ves que no te va a dar tiempo a comértela puedes hacerla porciones y congelarlas envueltas en film transparente para que no se te estropee.
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