Las magdalenas clásicas

Las magdalenas de toda la vida. Receta base sin florituras ni pepitas de nada. Guárdate esta receta y personalízala como quieras.

Magdalenas en una rejilla

Hacer magdalenas siempre me parece muy divertido, porque es como hacer doce bizcochitos a la vez. Esta receta de magdalenas es muy básica, la puedes hacer tal cual o añadir algún ingrediente de tu cosecha si te apetece. Como todas las recetas que hago tiene reducido el contenido en azúcar y en grasa y están hechas con harina de trigo ecológica.

Trucos para elaborar magdalenas con éxito

👉Como la gracia de las magdalenas está en que salgan con copete aquí te dejo tres recomendaciones para que la masa suba correctamente.

  1. Lo primero es no saltarte el paso de blanquear los huevos con el azúcar. Esto es batir estos dos ingredientes durante unos 6-10 minutos, hasta que veas que se han convertido en una masa espumosa y bastante más blanquecina que como era al principio. Esto dará una base muy aireada a tu masa, hazlo siempre para las magdalenas y para algunos bizcochos también.
  2. A la hora de seguir añadiendo los ingredientes hazlo con cuidado de no «chafar» demasiado las burbujitas que ya has conseguido y, en este caso, tamiza la harina y ve incorporándola con movimientos envolventes de poco en poco para que no se apelmace.
  3. Por último, una vez que hayas puesto la masa en los moldes llévala al frigorífico y deja que se enfríe como mínimo una horita y media antes de hornearla. El horno debe estar bastante fuerte, como a 220º. El choque térmico es fundamental para que las magdalenas suban como queremos.

Ingredientes (para 12 magdalenas)

  • 3 huevos (como siempre, que sean 0 ó 1)
  • 80 gr azúcar
  • 1 cucharadita de canela
  • ralladura de limón
  • 155 ml bebida vegetal
  • 95 ml aceite de girasol
  • 8 gr impulsor
  • 1 pizca de sal
  • 200 gr harina de trigo ecológica (floja, unos 9 gr de proteína)
  • 10 gr harina de almendra (opcional, no imprescindible)

Elaboración de las magdalenas

Lo primero es blanquear los huevos y el azúcar. Yo lo hago con el accesorio de varilla que trae la batidora y en poco menos de 10 minutos se consigue la textura adecuada. A esta primera mezcla añadimos las esencias, lo que da sabor, en este caso la canela y la ralladura de limón, seguidamente el aceite y la bebida vegetal, mezcla todo un poco con la misma varilla. Por último vamos añadir los ingredientes secos, el impulsor, la sal, la harina y la harina de almendra. Puedes ponerlos todos juntos y tamizarlos a la vez si quieres, pero recuerda incorporarlos muy poco a poco a la masa e ir removiendo con cuidado, en este caso con una cuchara o una lengua mediante movimientos envolventes, no queremos que se nos apelmace la masa. Asegúrate de eliminar los grumitos, repasa que no se te ha olvidado añadir nada y reparte la masa en los moldes.

Yo utilizo dos cucharas para repartir la masa (sueño con comprarme un dispensador de masa para estos casos 🙄). Tu puedes emplear lo que te sea más cómodo, lo único que te recomiendo es que no uses una manga pastelera porque puedes chafar la masa y después de todo el empeño que has puesto sería una pena. La masa da para 12 moldes de magdalena estándar, llénalos unos 2/3.

Masa de magdalenas sin cocer

Ahora debes enfriar la masa en el frigorífico como mínimo entre una y dos horas (no vale usar el congelador la mitad de tiempo, la puedes liar), yo mientras tanto me fui al gimnasio y quemé dos magdalenas por adelantado 😅.

Precalienta el horno a 220º con calor arriba y abajo, mientras tanto, espolvorea un poco de azúcar sobre cada magdalena para que te queden un poquito crujientes luego, una vez llegue a la temperatura mete rápidamente las magdalenas para que no pierdas mucha temperatura. En algo menos de 15 minutos estarán listas. No abras en horno durante ese tiempo bajo ningún concepto. Ahora deja que se enfríen y ya las tienes.

Magdalenas de limón sobre una rejilla

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